Diego Urdiales: la palabra de un sabio
Diego Urdiales: la palabra de un sabio
Diego Urdiales defiende desde hace más de veinticinco años una concepción del toreo basada en la verdad, la profundidad y la emoción. A contracorriente de ciertas tendencias dominantes, el matador riojano reivindica un toreo interior, construido con el paso del tiempo y alimentado por la experiencia de la vida. En esta entrevista con Tertulias, habla de su trayectoria y de su relación con el arte de torear.
Tertulias : Muchas veces se habla de tu toreo como un toreo de verdad y de mucha pureza. ¿Tú te reconoces en esa definición?
Diego Urdiales : En esa definición sí me reconozco. Es un elogio bonito e importante que te digan que eres un torero con pureza y de verdad. Eso significa que lo que transmito es eso; una de las cualidades que transmito son esas, y yo creo que son de las más importantes. Transmitir verdad es lo primero que hay que transmitir en todo.
Tertulias : ¿Toreamos como somos en la vida ?
Diego Urdiales : Si lo haces con el alma, sí!

Tertulias : ¿Y solo con el alma?
Diego Urdiales : Solo con el alma. Evidentemente hay una vida dentro de ti. De cada uno. Y la cabeza piensa porque ha vivido unas circunstancias. Son las que nos hacen y nos marcan cómo somos. Luego uno está dispuesto a desarrollar todo lo que ha vivido y lo que ha aprendido. Con todo eso, te pones delante de un toro y, si eres capaz de torear desde lo más profundo, lógicamente torea toda tu vida, torea todo tu ser y torea toda tu alma.
Tertulias : ¿Y la educación que recibiste de tus padres tiene consecuencias en el toreo?
Diego Urdiales : Totalmente. Sí, tiene consecuencias. Tu infancia tiene consecuencias, tu sufrimiento tiene consecuencias, tu alegría tiene consecuencias.
Tertulias : ¿Hablas de esto con tus padres?
Diego Urdiales : Bueno, no suelo hablar de esto con mis padres pero evidentemente me han educado con todo el cariño y con toda la mejor intención. Yo creo que esa bondad interior está ahí, nace a partir de eso.
Tertulias :¿Están orgullosos de verte torero?
Diego Urdiales : Sí muy orgullosos. Nunca me han prohibido nada, ni me han puesto ninguna barrera. Ha habido una entrega total por parte de ellos y por parte de mi familia.
Tertulias : ¿Y sufren?
Diego Urdiales : Sí, claro, lógicamente. Mucho. Pero es como dejar libertad al ser, a lo que tú has elegido. Yo empecé muy niño. Al principio lo ven un poco como un juego. No se lo toman en serio porque no creen que vaya a ser tu futuro. Pero cuando las cosas se ponen más serias, lo asumen y en mi caso, pues me han ayudado mucho.
Todo lo que has vivido con tu infancia, con tus amigos, con tus hermanos, después con mi mujer y ahora con mi hija también, yo creo que todo marca mucho.
Tertulias : ¿Tener hijos te ha cambiado algo?
Diego Urdiales : Sí, me cambió mucho. Para bien. Tengo una hija que nació en 2008, cuando mi carrera empezaba a despuntar. A raíz de 2007, con el indulto del toro de Victorino en Logroño y, después, con el primer triunfo en Madrid en 2008, tras un parón tremendo, todo empezó todo a cambiar para bien.
Esa dureza que conlleva la profesión… tener a mi hija lo que me ha hecho es relativizar los problemas y darme cuenta de que hay cosas mucho más importantes que muchas a las que les damos importancia.
Tertulias : Hoy muchas faenas se basan en el ritmo y la repetición. En tu caso parece que buscas más la profundidad y la lentitud. ¿Por qué?
Diego Urdiales : Yo busco mi forma de entender el toreo, lo que me llena y me hace feliz. Es una forma que no digo que sea mejor ni peor, pero sí diferente. Muy diferente.
Cuando sucede, el público responde de otra manera y allí pasa algo distinto. Y eso tiene mucho que ver con la conexión interior, con el conocimiento del toreo basado en la verdad y en la entrega a algo que te llena.
Cuando haces eso, no puedes estar pensando en cómo voy a hacer una faena, ni cuántas orejas voy a cortar, ni cómo va a reaccionar el público. Eso me impediría llegar a ese otro estado que verdaderamente me emociona y emociona y es por la vía del arte.

Tertulias : ¿Delante de un toro toreas para ti mismo?
Diego Urdiales : Sí. Siempre. Busco torear para mí. Si conecto conmigo mismo, sé que voy a conectar con los demás. No sé en qué dimensión, pero no es algo que me preocupe.
Tertulias : ¿Se puede comparar con un actor? ¿Es igual para los toros?
Diego Urdiales : La diferencia es que nosotros no actuamos. Estamos jugándonos la vida. Estás delante de un toro y ese toro condiciona muchas cosas. Además, hay muchas circunstancias que hay que superar y que son muy complicadas. Por ejemplo: el viento, que es un inconveniente enorme y al que muchas veces no se le da la importancia que merece.
La prensa debería ser crítica, pero también educativa para ayudar a que el toreo evolucione para bien.
Tertulias : ¿Que opinas de la evolución del público?
Diego Urdiales : La educación de un pueblo o de un país la marca la educación. El futuro de un país lo marca la educación. En el toreo es lo mismo. Educar a los públicos es fundamental y creo que en muchos casos no se ha hecho correctamente. El conocimiento del público muchas veces es muy limitado.
Tertulias : ¿Y quién debe educar el público?
Diego Urdiales : La prensa tiene mucha importancia en ese aspecto. Yo no voy a la plaza a explicar. Yo voy a realizar. Pero alguien tiene que explicar las cosas.
Parte de la prensa ha creado una forma de ver el toreo que para mí es totalmente equivocada. Luego nos llenamos la boca diciendo que el toreo es cultura, que el toreo es un arte y, después, a la hora de la verdad, estamos diciendo a los chavales que lo importante es cortar orejas.
Entonces, si nosotros presumimos de que esto es un arte, hay que demostrarlo cada uno con su granito de arena. Y como normalmente no se hace, debería hacerse mucho más. Y la prensa debería contarlo y no estar pendiente de tantas orejas. Porque al final lo que consigues es vulgarizar la profesión, mecanizar la profesión.
Mecanizar un arte que tiene que ir por otra vía completamente distinta. No tiene nada que ver con la personalidad de cada torero y cada tauromaquia si se hace con verdad.

Tertulias : ¿Pero no te parece que los profesionales tienen culpa de la mecanización?
Diego Urdiales : Los toreros normalmente empiezan muy jóvenes. No estás maduro, no estás hecho. Tienes que tener las cosas muy claras para llevar tu carrera de una forma muy auténtica y por el lado más profundo de lo que uno siente. ¿Por qué no pasa con los jóvenes? Porque la presión del triunfo es muy fuerte. Y si no tienes a alguien detrás ayudándote, siempre está el mensaje de que hay que cortar orejas, venga orejas, hay que arrear, venga y vamos, que no pare, sigue, sigue… Esas son las frases que se escuchan todos los días en una plaza de toros.
Eso es la antítesis de lo que es el toreo. El toreo es todo lo contrario. Es despacio, es ir haciéndose poco a poco. Lo que se tiene que destacar, sobre todo, es la esencia. Y en los últimos años se ha hecho justo lo contrario por parte de todos.
Tertulias: ¿Pero quién lo debe contar?
Diego Urdiales : Lo debe contar la prensa. La prensa es la que debe meter presión y contar la realidad de cómo es el toreo.
Tertulias: Algunos aficionados dicen que su toreo pertenece casi a otra época. ¿Qué opinas de esto?
Diego Urdiales : Quizás porque pienso así. En mi forma de pensar hay algo evidente: la forma de ahora… Yo, cuando era niño, lo que vivía y lo que sentía era ver a un torero artista. No quiero decir con esto que uno sea más artista o tenga más arte que otro, que no se me confunda. Quiero decir que se vivía más desde la esencia.
Yo no sentía que lo importante fuera cortar orejas. Y era un niño, no sabía nada, pero ya sentía que no era lo importante. Cortar una oreja estaba muy bien, que el torero saliera a hombros y todo eso, pero la verdadera esencia no era esa.
De hecho, en aquella época había muchos más toreros. A lo largo de la historia ha habido toreros que han cortado menos orejas y han sido más figuras. Y quizá por eso puedo parecer un torero de otra época, porque mi forma de hacer las cosas, tanto dentro como fuera de la plaza, se parece más a otra época.

Tertulias: ¿ La tauromaquia es un arte?
Diego Urdiales : Voy a usar un imagen. Hay miles y miles de pintores que viven de la pintura y saben pintar bien, pero no llegan a ser artistas. Viven de la pintura, que es diferente. El artista es Picasso, el artista es Velázquez, el artista es Goya. Porque cuando hacen lo que hacen, llegan a transmitir algo y a desarrollar algo que nace desde lo más profundo.
Este tema es un poco complicado. Si no piensas así, es difícil entenderlo. Al final, no todos los toreros son artistas.
Tertulias: Para ti ¿Cómo sería el toro ideal?
Diego Urdiales : El toro ha evolucionado muchísimo para bien. Para mí el toro ideal es el mismo que te gusta a ti. El mío es el mismo que le gusta a todos los ganaderos. El que tiene casta, nobleza, tiene transmisión, tiene prontitud, tiene movilidad. Ese es el toro ideal para todos.
Tertulias: ¿Qué buscas en la embestida de un toro?
Diego Urdiales : Lo que busco es que cuando mi tela conecta con él, tenga un sentimiento especial como de magnetismo. Hay una conexión ahí con la tela y la embestida que magnetiza, que es especial, que tiene algo que te dice a ti, que te transmite. Eso es lo que busco. Cuando yo siento eso, mi toreo empieza a desarrollar.
Tertulias: ¿Y con la experiencia cambias la manera de interpretar la embestida de todo?
Diego Urdiales : Totalmente. El conocimiento hace que una embestida que al principio piensas que no puedes torear o con la que no puedes conectar, después encuentres los matices que te permiten hacerlo.
Tertulias: Cuando sale el toro del toril, ¿Que buscas para darte cuenta de todos estos detalles que te van a permitir de crecer?
Diego Urdiales : Es conocimiento de ver muchos toros, de tener vocación y pasión por la profesión. El movimiento, cómo se mueve, cómo coloca la cara al moverse, qué ritmo tiene, qué tiempos tiene, cómo llega a los burladeros. Parece que todos llegan igual, pero no: todos llegan de una manera distinta. La mirada te va diciendo cosas. Y cuando ya te pones delante de él, te dice todavía más.
Tertulias: Últimamente, estas últimas temporadas triunfaste tú en plazas importantes sin estar presentes en los carteles¿Cómo lo vives?
Diego Urdiales : He aprendido a convivir con esa situación. Lo he vivido varias veces y al final he entendido que lo mejor es olvidarme de lo que no me gusta del toreo y centrarme en lo que de verdad me llena: la conexión con el toro y conmigo mismo. Eso me ha permitido vivir con menos sufrimiento. Antes sufría mucho más. Ahora intento centrarme en lo importante. Una situación de estabilidad, una situación en la que me he dado cuenta de que busco lo que busco, lo que realmente me importa, lo demás no me preocupa.
Cuando consigues ese estado interior, es cuando pueden ocurrir cosas como las que pasaron el año pasado. Si te centras en lo negativo —enfadarte, frustrarte, pensar en lo que no depende de ti— es imposible estar delante de un toro de verdad.
En cambio, cuando logras estar en ese estado interior, pasa lo que pasa. Ha habido momentos muy difíciles de que se produzcan, toreando poco y con todas esas circunstancias. Pero lo supera la fuerza interior que llevas dentro. Y eso se transmite en la plaza.
Cuando das un natural y ese natural toma otra dimensión, es porque todo lo que llevas dentro está ahí: tu sufrimiento, tu vida, tu estado interior. Todo eso forma parte del toreo. Al final, como en cualquier profesión, uno desarrolla lo que desarrolla. Pero influye muchísimo el estado en el que estás y la pasión que le pongas.
Si te centras en lo realmente importante, siempre aparece algo positivo. Es muy complicado conseguirlo. Lo normal sería cansarte y empezar a quejarte de todo: de la prensa, de las empresas, de las circunstancias…
Pero no merece la pena. Porque estoy convencido de que lo que yo hago es infinitamente más importante que todo eso de alrededor. Esto se sostiene porque un torero es capaz de emocionar a la gente que va a la plaza. Como ocurrió el año pasado en Bilbao.
Tertulias: ¿Qué represento para ti esta tarde?
Diego Urdiales : Evidentemente fue algo muy especial, algo muy profundo. Y no hace falta que lo cuente yo. A mí me llena. Yo siento todo lo que piensa la gente, lo que siente la gente y la dimensión de la faena. Eso me llega, porque yo lo he sentido allí en la plaza. Cuando eso ocurre —no todas las tardes, porque es muy difícil— todos los toreros sentimos cuando lo que pasa en la plaza alcanza otra dimensión. Lo sientes antes, durante y después del momento.
Tertulias : ¿El decalaje tan importante entre lo que haces tú y la tauromaquia actual puede explicar tus ausencias en las ferias importantes?
Diego Urdiales : Yo creo que no te voy a contar nada nuevo que no sepáis ya. Es evidente que hay muchos intereses. Lo sabe todo el mundo, no hace falta ni decirlo. Cuando ves que hay muchos apoderados que también son empresarios, pues se acabó el tema, no hay mucho más que hablar.
Si tú eres empresario de una plaza y llevas a varios toreros, evidentemente vas a poner a tus toreros, y después a los que atiendan a tus toreros. Yo no tengo nada en contra de nadie. Cada uno ve el toro de una manera.
Pero creo que, para mantener la esencia más profunda de uno mismo, es más fácil conseguirlo si eres libre que si estás sujeto a determinados intereses. Creo que eso influye también en la plaza. Es mi forma de verlo. Cada uno puede tener su pensamiento y su sentimiento, no tiene por qué ser el mío. En mi caso, por ejemplo, hablo de Luis Miguel Villalpando (su apoderado hasta 2025).
Hemos tenido formas de ver algunas cosas distintas, pero siempre nos hemos respetado y hemos luchado juntos. Ha luchado conmigo y hemos conseguido cosas increíbles entre los dos. El torero que soy hoy también se lo debo en gran parte a él, lógicamente, por su forma de ver el toreo. En muchas cosas íbamos por el mismo camino
Tertulias : ¿Influyó tu apoderado en tu forma de ser actuando?
Diego Urdiales : Claro que sí. Como te decía, con Luis Miguel Villalpando hemos tenido momentos en los que pensábamos de manera diferente, pero siempre desde el respeto. Hemos luchado juntos y hemos conseguido cosas muy importantes. Yo soy el torero que soy en gran parte también gracias a él, por su manera de entender el toreo. En el fondo ibamos los dos en la misma dirección.
Tertulias: ¿Y por qué decidiste de cambiar de apoderado?
Diego Urdiales : Porque lo decidimos los dos. Creímos que era el momento. Después de tantos años de lucha juntos llega también un cierto cansancio. Y pensamos que lo mejor era parar antes de que esa presión terminara perjudicando nuestra relación personal, que al final es casi familiar. Necesitábamos un descanso después de tantos años de una presión tan fuerte.
Tertulias : ¿Y qué esperas de esta nueva relación profesional?
Diego Urdiales : Al final también es una relación muy familiar. Es el hijo de quien fue mi primer apoderado, así que nos conocemos desde que yo era novillero. Es una relación muy personal, muy íntima.
Él ha estado siempre a mi lado durante toda mi carrera. En cierto modo es continuar dentro de mi propio entorno. Yo tengo mi forma de ver las cosas y necesito a mi lado a una persona que confíe en mí y, que tenga relación que haya unos motivos sentimentales que me ayuden a mí para estar como yo quiero estar.
A lo mejor no estoy en una empresa simplemente porque no tengo una relación personal con alguien de una empresa. Quizá hay empresarios que tienen capacidad para hacer las cosas bien, pero si no existe ese vínculo personal es difícil.
Tertulias : Después de 25 años de alternativa, ¿Qué te motiva todavía a vestirte de luces?
Diego Urdiales : Me motiva llegar a sentir tardes como la de Bilbao del año pasado. Eso es muy difícil de conseguir, por eso, es lo que me motiva.
Tertulias : Cuando miras tu carrera, ¿tienes la sensación de haber seguido tu propio camino? ¿No te arrepientes de haber dejado escapar otras oportunidades?
Diego Urdiales : No, porque yo tengo mis virtudes y también mis limitaciones. Estoy convencido de que soy el torero que soy porque he buscado, he querido ser el torero que soy.
No puedo plantearme ser un torero que corte muchas orejas simplemente porque eso me pueda traer más dinero. Primero, porque no siempre es así. De hecho, hay toreros que han cortado más orejas que yo y no necesariamente han ganado más dinero. Cortar más orejas no significa necesariamente ganar más dinero. Al final esto es arte.
Yo no puedo buscar otro camino si no tengo condiciones para ese camino. Cada uno tiene sus condiciones. Yo tengo las mías y con ellas he construido el torero que soy, el que me llena. Porque no puedes intentar ser otro. Si intentas ser otro, no serás ni ese otro ni tú mismo.

Tertulias : ¿ El tiempo te aporta más serenidad delante del toro?
Diego Urdiales : El conocimiento sí te da más serenidad. Pero también es verdad que, cuando vas cumpliendo años, a veces la responsabilidad pesa más. En general el conocimiento te aporta serenidad, aunque hay tardes en las que consigues alcanzarla plenamente y otras en las que no.
Tertulias : ¿Cuál es tu visión de la tauromaquia actual?
Diego Urdiales : Creo que lo más importante es la educación taurina. La educación es fundamental para que algo evolucione. No se trata solo de llevar gente joven a las plazas. Hay que llevar gente joven y educarla bien. Si no se hace así, el futuro puede ser un problema.
Tertulias : ¿Ves un problema en la tauromaquia?
Diego Urdiales : Veo un problema en el futuro de la educación taurina si no se educa correctamente. Y creo que ahora mismo no se está haciendo.
Tertulias : ¿Cómo podríamos educar bien a la gente en general, quitando la prensa?
Diego Urdiales : Creo que sería importante escuchar más a los profesionales: toreros y ganaderos. No al aficionado famoso ni al periodista talibán que vive de cuatro tópicos toda su vida.No conozco ninguna profesión en la que el protagonista no sea quien más sabe.
En derecho saben los abogados, en medicina saben los médicos, en fontanería sabe el fontanero. Pues en tauromaquia, los toreros.
Hace poco estuve en una universidad en Pamplona con muchos estudiantes y hablamos de toros durante horas. Fue un intercambio muy interesante. Ellos me dieron su punto de vista y yo les expliqué cómo son realmente las cosas. La base de cualquier educación nace de ahí: de conocer la realidad. Lo que no se puede hacer es contar películas.
Tertulias :2026 ¿Cómo se perfila la temporada? ¿Francia?
Diego Urdiales : Muy bien. En Francia de momento no tengo nada hecho. Pero tengo varias ferias importantes muy bien encaminadas. Empiezo la temporada en Arnedo, voy a Sevilla, voy dos tardes a Madrid y tengo ya cerradas cuatro o cinco corridas más entre pueblos y ferias importantes que están bastante avanzadas.
Tertulias : ¿Cómo explicas tu ausencia en Francia?
Diego Urdiales : Sabéis las tardes de toros que he dado en Dax, en Mont-de-Marsan, en Arles… Incluso la última vez que toreé en Arles, hace muchos años, corté una oreja a un toro de La Quinta. Creo que han sido tardes importantes y faenas muy cuajadas. Pero al final hay una empresa que decide y ahí yo no puedo hacer nada más. Mi misión es estar delante del toro al nivel al que he estado siempre en todas esas plazas.
Tertulias :¿Cómo sería para ti una temporada 26 existosa?
Diego Urdiales : Sería volver a sentir delante del toro lo que sentí en algunos momentos de la temporada pasada. Eso es lo que para mí define una temporada exitosa. Me da igual cuántas corridas sean o en qué plazas. Lo importante es sentir eso delante del toro.

Al margen de las lógicas del triunfo inmediato, Diego Urdiales reivindica una búsqueda interior: la de la verdad, la lentitud y la emoción. Más de veinticinco años después de tomar la alternativa, siguen siendo esos instantes raros —cuando el hombre, el toro y el público se funden en una misma emoción— los que dan sentido a su vocación. Ojalá la temporada 2026 vuelva a regalárselos.
Philippe Latour – Francisco
