Raquel Martín : el tiempo de construirse
Raquel Martín: el tiempo de construirse
En esta entrevista, Raquel Martín se expresa con sencillez y sinceridad. Desde sus inicios en Salamanca hasta su día a día entre los estudios y el entrenamiento, evoca su trayectoria, las dificultades encontradas y su manera de afrontar el toreo hoy en día. Una palabra directa, sin rodeos, que ilumina el camino de una novillera en plena construcción.

Tertulias : ¿Puedes presentarte en pocas palabras?
Raquel Martín : Pues soy Raquel Martín, novillera con picadores. Tengo 22 años. Sigo con mis estudios de la universidad aunque mi sueño es llegar a convertirme en matadora de toros y llegar a ser alguien importante en este mundo.
Tertulias : ¿Cómo esa niña que eras un día decide que quiere ser torera?
Raquel Martín : A mí me picó mucho la curiosidad por el por qué una persona se ponía delante de un toro.Yo siempre he sido una niña muy curiosa, creativa y quería ponerme como en los zapatos de un torero. Entonces yo le pedí a mis padres apuntarme a la escuela taurina de Salamanca para ver lo que sentía una persona delante de un toro.
Tertulias :¿Y cómo tus padres se lo tomaron?
Raquel Martín : Regular. Bueno, mi madre no quería que me apuntara a la escuela; de hecho, no me firmó los papeles para entrar. Y mi padre se lo tomó un poco como un juego. Él pensaba que cuando llegara el momento de ponerme delante de una becerra, mismamente, me iba a dar miedo y se me iba a pasar, y yo no iba a querer volver a torear. Y fíjate, pasó lo contrario..
Tertulias : ¿Y tus padres son aficionados?
Raquel Martín :Sí, la afición me viene de mis padres. Yo desde muy pequeña me he criado yendo a las plazas de toros. Siempre me ha gustado mucho ver toros, pero claro, es distinto verlos desde la barrera que desde dentro.
Tertulias : ¿Y cómo se pasó la etapa de la escuela de Salamanca?
Raquel Martín : Yo recuerdo el periodo de la escuela con muchísimo cariño desde que entré. Entré y no sabía coger ni una muleta, ni un capote, ni nada. Es verdad que le debo muchísimo a mis profesores de la escuela, a mis maestros; confiaron mucho en mí. Siempre me apoyaron mucho. De hecho, creo que gracias a ellos he llegado donde estoy ahora mismo. Y guardo muy buenos recuerdos con mis compañeros cuando íbamos al campo, los días de entrenamiento… así que disfruté muchísimo esa etapa.

Tertulias : ¿Y en la escuela habían muchas chicas?
Raquel Martín : Pues, curiosamente, de los 60 alumnos que fuimos en la promoción en la que yo entré, había cinco chicas, que yo creo que ha sido un número al que no se había llegado nunca. La Diputación estaba muy contenta, pero es verdad que fueron cayéndose y, al final, como serias, quedamos dos. Pero bueno, sí que siempre ha habido una o un par de chicas en la escuela.
Tertulias : ¿Y la otra continúa?
Raquel Martín : No, la otra tuvo una lesión en la espalda y tuvo que dejar de torear
Tertulias : ¿No te sentias un poquito sola en este mundo de la tauromaquia como mujer?
Raquel Martín : Sinceramente, no, porque es verdad que he tenido la suerte de coincidir con varias chicas y, aparte de eso, nunca me he sentido apartada ni rechazada por todos los chicos que hay en mi círculo más cercano. Por ejemplo, ahora mismo, de entrenamiento, yo entreno en Villares de la Reina con un montón de matadores de toros y otros novilleros. Yo realmente soy la única chica, pero nunca me he sentido apartada … allí somos profesionales del mundo del toro y somos buenos compañeros.
Tertulias : ¿Y notas una presión superior con el público o un trato diferente?
Raquel Martín : Es verdad que al público, mayoritariamente, sí que le llama la atención que haya chicas, porque realmente no es lo común. Creo que es un poco un arma de doble filo, porque quizás, si estás muy bien, el público te apoya mucho, y si te tropiezas un poco, son más críticos contigo. Pero es verdad que yo, delante, o sea, en la plaza, siempre me he intentado sentir como un profesional más y que el público me respete por lo que hago, no por lo que soy.
Tertulias : ¿Y con las empresas o los organizadores no es una lucha para imponerte?
Raquel Martín : Quizás sí que es un poco más complicado reiterarte en el sentido de que vean tu profesionalidad y tu seriedad, pero es verdad que creo que las novilladas son muy complicadas para entrar en ellas, siendo chico y siendo chica. No encuentro distinción.
Tertulias :Hablamos de tu carrera, tus inicios fueron muy prometedores, llamaste rápidamente la atención de los aficionados del mundo profesional.¿Cómo viviste esa exposición tan rápida, tan repentina?
Raquel Martín : Pues fue un poco chocante para mí. Yo, al final, no me esperaba ese triunfo. Soñaba con él, obviamente, pero no lo llevaba en mente como algo que pudiera ser realidad. Recuerdo estar subiendo las escaleras para salir a hombros por la puerta grande y pensar para mí misma que estaba en una nube y que, en ese momento, no me cambiaba por nadie del mundo. Fui muy feliz, lo disfruté muchísimo. No me lo esperaba, pero a la vez me dio mucha fuerza y mucha… como… no me sale la palabra… ilusión, para seguir intentando dar lo mejor de mí misma y perseguir mi sueño.
Tertulias : Y después de esta novillada ¿Tenías la sensación de que todo podía ir muy rápido para ti ?
Raquel Martín : La verdad es que después de Arles en 2021 pasó todo súper rápido. Eso fue un 6 de abril y el 4 de marzo del año siguiente estaba debutando con picadores en Olivenza, apenas con 13 novilladas sin caballos y una clase práctica. Realmente, eso para mí fue muy rápido y quizá no pude asimilar muchos conceptos bien; me hubiera gustado, a lo mejor, hacerlo con más detenimiento. Yo también pienso que las cosas siempre pasan por algo y, al final, estos cuatro años que he estado como novillera con picadores, en los que no he tenido la suerte de poder torear tanto, ese denominado banquillo me ha dado mucha madurez, me ha dado responsabilidad y quizá he asentado muchas cosas que, sin haber toreado tanto, no podría haber asimilado.
Tertulias : ¿Pero cómo explicas este parón?
Raquel Martín : Pues el parón, yo pienso que es un poco del sistema, como te he comentado antes. Las novilladas ahora mismo son muy complicadas, pero, no solo para mí como mujer novillera, sino para cualquier novillero. Y al final, si no eres uno de los primeros del escalafón, es verdad que los empresarios se pueden olvidar un poco de ti. Entonces hay que seguir luchando mucho, pero bueno, yo te digo que es un sueño que merece la pena todo el esfuerzo, todo el sacrificio que hago para poder llegar ahí, a ser uno de los principales del escalafón y estar en todas las ferias.
Tertulias : ¿Y por qué se acabó la historia con Cristina Sánchez?
Raquel Martín : Bueno, al final yo pienso que las relaciones no tienen por qué ser eternas. Es verdad que llegamos a un acuerdo y, al final, ella me acompañó durante gran parte de mi inicio, porque cuando yo empecé a estar con Cristina yo seguía en la escuela de Salamanca. Ella me acompañó hasta un año después de debutar con picadores. Entonces, bueno, siempre lo he dicho: voy a estar muy agradecida, porque al final con ella aprendí lo que era de verdad la raíz del mundo del toro. Pero es verdad que también teníamos, no opiniones, pero sí visiones distintas y, pues al final, nada es eterno, desgraciadamente.
Tertulias : ¿Cómo vivías esos periodos en los que los contratos son más escasos? ¿Para ti no hay dudas en esos momentos duros?
Raquel Martín : Sí, no son momentos fáciles, obviamente, cuando ves salir los carteles de las ferias. A lo mejor tienes ilusiones, obviamente… no son momentos fáciles. Pero es lo que te decía antes: el llamado “banquillo” creo que curte mucho. Y también soy fiel creyente de que todo el esfuerzo que haces tiene que verse recompensado en la plaza o en algún momento. Soy fiel creyente de que tú cosechas lo que siembras finalmente.
Tertulias : Es en estos momentos que se descubre la vocación, ¿No?
Raquel Martín : Eso es.
Tertulias : ¿Y este parón te ha llevado a cuestionarte tu forma de torear?
Raquel Martín : No a cuestionármela, pero sí a intentar pulirla e intentar convertirme en mejor torero. Es algo que, al final, nosotros entrenamos mucho. Estamos mucho tiempo toreando de salón. Al final te puedes dar cuenta de un montón de detalles que, al machacarlos diariamente, puedes pulir e intentar convertirte en la mejor versión de tu toreo.
Tertulias : ¿Y has cambiado algunas cosas en tu preparación, en tu entrenamiento?
Raquel Martín : No es que las haya cambiado, como he dicho, pero sí que las he pulido. Ahora mismo creo que soy más consciente del entrenamiento físico que hay que hacer, del esfuerzo que hay que hacer realmente y, luego, aparte, le doy muchísimo valor a torear de salón. Torear de salón creo que es la base de nuestro crecimiento personal y profesional.
Tertulias : ¿Y hoy crees que eres una torera muy diferente de tus inicios?
Raquel Martín : Sí, porque, bueno, te he comentado antes que cuando yo entré en la escuela no tenía ni idea de coger un capote, ¿verdad? Pero, aparte, técnicamente como torero pienso que he madurado mucho, soy mucho más consciente de las cosas. Creo que he aprendido a interiorizar y a canalizar todo muchísimo mejor. Así que, no solo profesionalmente, sino personalmente también he cambiado mucho.

Tertulias : ¿Y hoy cómo definirías tu tauromaquia, si es posible? Porque, tan joven, es complicado de definir su concepto.
Raquel Martín : Yo pienso también que esta pregunta cualquier torero te va a decir que es la más conocida: ¿cuál es tu tauromaquia? Porque tienes modelos, pero tu propio concepto es tu concepto, punto. Claro, eso es verdad, y yo pienso que, indistintamente de hombres o mujeres, el toro no distingue. Entonces creo que cada persona, o sea, cada torero, tenemos algo distinto que aportar a la tauromaquia. Personalmente, pues yo lo que persigo, lo que sueño con hacer es torear despacio y torear lo mejor posible, bonito y despacio. Esa es mi inquietud.
Tertulias : ¿Y para ti la tauromaquia es un arte o una pelea?
Raquel Martín : Un arte, completamente. No pienso que el toro sea un rival con el que tengas que luchar, totalmente al contrario. Yo creo que el toro es un animal noble que te entrega su vida, que te entrega todas sus cualidades, y nosotros nos beneficiamos de ellas para intentar hacer una obra de arte. Entonces le doy mucho valor al animal y creo que es nuestro deber entregarnos como él se entrega a nosotros.
Tertulias : Y a propósito de cualidades, ¿cuáles son tus principales cualidades en un ruedo?
Raquel Martín : Yo creo que intento siempre dar lo mejor de mí. Ponerse un traje de luces es una responsabilidad y yo creo que tenemos que cumplir con ella. Que cuando nos vayamos al hotel podamos decir: no me he dejado nada, lo he dejado todo en la plaza. Yo pienso que, como torero, intento dar lo mejor de mí e intentar que cada tarde sea muy bonita, que la gente disfrute a la vez que yo disfruto del toreo, que pienso que es la profesión más bonita del mundo.
Tertulias : Cuando toreas, ¿cuál es tu principal miedo? ¿El toro, el público o tú misma?
Raquel Martín : Soy una persona muy inquieta y siempre me pongo en mil situaciones en mi cabeza. Pero creo que mi mayor inquietud es el toro. Porque es verdad que es inquietud, no miedo. A ver, yo creo que todos tenemos miedo; si no tuviésemos miedo, no nos pondríamos delante. Para mí va muy relacionado, pero te digo inquietud porque te quería poner el ejemplo: yo, en los patios de cuadrillas antes de torear, soy muy inquieta. Intento estar tranquila, quieta en un sitio, pero si me has visto en algún patio de cuadrillas, me muevo mucho, porque realmente lo que quiero es que salga el toro para poder leerlo y, a partir de ahí, poder yo actuar, construir. Entonces te diría el toro por esa razón.
Tertulias : ¿Y cómo gestionas esta inquietud?
Raquel Martín : Intento ordenar mucho mi mente. La noche de antes intento repasar mentalmente todo lo que he hecho entrenando, como todos los pasos que llevo a cabo, por ejemplo, a la hora de tirarme a matar. Y luego, por ejemplo, también en el patio de cuadrillas hago un poco de ejercicios mentales para intentar tranquilizarme un poco y estar en el momento presente.
Tertulias : Tu día a día es muy completo. ¿Cómo se organizan tus días?
Raquel Martín : Pues yo me levanto por la mañana prontito, generalmente voy al gimnasio a hacer bastante deporte. Luego también alterno con salir a correr, me gusta bastante correr, me despeja muchísimo la mente. Y luego, a partir de ahí, torear mucho de salón; hasta mediodía, todo toreo de salón, tirarme a matar, o sea, todo lo que es entrenar. Paro para comer y me voy a la facultad a clase. Y por las tardes-noches, cuando llego a casa de clase, suelo volver al gimnasio para, a lo mejor, correr un poco en la cinta o volver a activar un poco el cuerpo, y ya tranquilizarme para volver a la cama y al día siguiente lo mismo.
Tertulias : ¿Lo vives como sacrificios o como una necesidad?
Raquel Martín : Es verdad que alguna vez, no te miento, he visto a mis compañeras de la universidad que llevan una vida muchísimo más tranquila que yo, no lo voy a negar. Pero también es verdad que en algún momento de mi vida, por ejemplo cuando estuve lesionada del hombro, no podía seguir este ritmo y lo pasé realmente mal. Soy una persona muy inquieta, como te he dicho antes, entonces a mí la vorágine de estar todo el día ocupada, me mantiene viva, por así decirlo. Entonces, para mí no es ningún sacrificio; de hecho, lo agradezco.

Tertulias : ¿Y no poder dedicarte al 100% a la tauromaquia es un hándicap o no?
Raquel Martín : Sí, eso sí que me cuesta más, porque yo, por ejemplo, veo a mis compañeros y a los matadores de toros con los que entreno diariamente que, claro, ellos realmente su día es 100% dedicado a la tauromaquia y, a lo mejor, tienen más tiempo de descanso porque pueden distribuirse las actividades mejor que yo. Pero bueno, también me gusta tener los pies en la tierra, sabiendo que esta es la profesión más bonita del mundo y que es realmente mi sueño. Creo que también es muy difícil y que hay que tener un plan B.
Tertulias : ¿Qué objetivo tienes para esta temporada?
Raquel Martín : Pues me gustaría torear más, lo primero, pero sobre todo ser feliz toreando, que considero que no es difícil, porque yo me considero afortunada de poder ser profesional en esta profesión tan bonita. Entonces, ahora mismo por delante tengo tres festejos: la novillada en Mugron, un festival en Villoria y otro en Villares de la Reina. Pero sigo teniendo muchísima ilusión. Me gustaría dar un pasito más; ojalá poder presentarme en Madrid, sería un sueño. Pienso que, a estas alturas de mi carrera, es algo que anhelo. Me hace falta como para reivindicarme a mí misma, no solo para la afición, sino también para mí misma.
Tertulias : ¿Será posible este año?
Raquel Martín : Pues ojalá que sí. Pero igualmente te digo que sigo teniendo los pies en la tierra y que sigue siendo complicado. Pero si sale la oportunidad, sé que estoy dispuesta a cogerla.
Tertulias : Estás anunciada en Mugron. ¿Qué representa esta fecha para ti?
Raquel Martín : Pues ahora mismo es la más cercana que tengo, quizá la más importante en cuanto a que es una novillada picada. Y no quiero restarle importancia a los otros dos festejos, pero yo pienso que los festejos en Francia, sobre todo en estas fechas que son un poco aisladas, que no hay tantos festejos, son muy importantes para poder dar un golpecito en la mesa y reivindicar que estoy presente, que Raquel Martín está preparada y que quiere torear.

Tertulias : ¿Y qué opinas de la Francia taurina?
Raquel Martín : Siempre la he admirado muchísimo y le tengo mucho cariño. Desde que debuté sin caballos en Arles, me pude presentar también con picadores en Arles; también he toreado en Istres, y el año pasado pisé Garlin. Me siento muy afortunada de haber podido torear por allí y admiro mucho la afición: es una afición seria, pero a la vez admira tanto al toro que es admirable la pasión. Me siento afortunada también de poder torear allí.
Tertulias : ¿Y cómo se gestiona la frialdad del público francés?
Raquel Martín : La afición, sí es verdad que no voy a decir que me crié taurinamente allí, porque no, pero mi segundo festejo en público fue allí, en Francia, entonces para mí no es algo tan extraño. La verdad es que he admirado mucho desde el principio el respeto que tienen por lo que está pasando dentro del ruedo, que yo creo que es lo que hace que haya tanto silencio.
Tertulias : Vas a enfrentar Santa Coloma en Mugron. ¿Es un reto para ti?
Raquel Martín : No especialmente, nunca. He matado algún novillo ya en alguna novillada de Santa Coloma, por ejemplo del Hoyo de la Gitana, de Pablo Mayoral. También he tenido la oportunidad de matar toros a puerta cerrada, entonces realmente siempre… Bueno, aquí en Salamanca hay bastante ganado también de Santa Coloma, entonces desde que estábamos en la escuela hemos tenido la oportunidad y la suerte de poder tentar en estas casas ganaderas. Sé que es un encaste que requiere mucha precisión, mucha concentración, pero me gusta mucho a la vez porque sé que todo lo que le hagas para bien el toro responde, y son agradecidos. Entonces la verdad es que tengo muchas ganas de ese día y de poder demostrar que Raquel Martín está aquí.
Tertulias : ¿Y hoy te sientes cerca de dar el paso a la siguiente etapa, que es la alternativa?
Raquel Martín : La verdad es que no pienso mucho en la alternativa. Es un sueño completamente, pero es verdad que, siendo realista, todavía me quedan novilladas picadas por delante. Pienso en ella, pero todavía no de forma real.
Tertulias : ¿Te sientes hoy más cerca de la torera que quieres llegar a ser que en tus inicios prometedores?
Raquel Martín : Yo pienso que sí, que he evolucionado bastante, he madurado, pero también pienso que esto es un camino muy largo de aprendizaje. Es una carrera de fondo: hoy estoy más cerca, pero no más que mañana.
Con los pies en la tierra, Raquel Martín avanza paso a paso en un camino exigente. Entre aprendizaje, esfuerzo y ambición, sigue buscando su sitio en el escalafón sin perder de vista lo esencial: seguir creciendo.
Philippe Latour
